El sonido del órgano barroco recién restaurado devuelve su esplendor a Ibdes

Heraldo de Aragón (18-08-2007 )

C. D. A. Zaragoza | Tras 20 años de mutismo, un océano de sonidos y de perfectas melodías invadió durante más de una hora la iglesia de San Miguel Arcángel de ibdes ayer por la tarde. Fue durante el concierto inaugural del órgano tras su restauración, en el que se dieron cita cientos de vecinos de la localidad zaragozana y de municipios cercanos hasta abarrotar el recinto. Nadie quería perderse un momento como el de ayer.

Francis Chapelet fue el organista encargado de dar vida al instrumento con piezas del Magnificad de Jean Françoise Dandrieu, del Tiento de Lleno de Francisco Correa de Arauxo o con la interpretación con la que cerró su concierto, el Canon y Fuga de Johann Sebastian Bach, cuyos imponentes acordes pudieron el broche de oro a una velada inolvidable.

Se cumplía así un viejo deseo de los habitantes de este municipio de la cuenca del Jalón, el de poder escuchar de nuevo su órgano barroco, una verdadera joya de Bartolomé Sánchez del año 1734 tras un cuarto de siglo de silencio. "Para nuestro pueblo es un momento muy importante -aseguró el alcalde, Ramón Duce- Después de tanto tiempo desmontado, varias generaciones de ibdesinos no habían oído nunca los sonidos del órgano".

El órgano de Ibdes, una joya del barroco
(Foto: Alberto Rainolter)

El responsable de la reparación ha sido el suizo Claudio Rainolter, que se mostró especialmente orgulloso de haber podido culminar un trabajo que comenzó hace más de 20 años. "En 1986 desmonté le instrumento cuando comenzaron los trabajos de recuperación del templo, pero tuvimos que abandonar la restauración del órgano porque no había ayudas económicas", explicó.

Desde entonces, Rainolter había guardado las piezas en su taller, ubicado en Tarazona. Ha sido en el último año cuando se han llevado a cabo las tareas de recuperación, para las que han sido necesarios cuatro trabajadores. Al desmontar el instrumento, se comprobó que faltaban 500 de los 1.500 tubos originarios. Fabricar de manera artesanal cada uno de los nuevos tubos de plomo y estaño ha sido una de las labores más complicadas de la reparación.

"Había tubos de todos los tamaños: desde los mayores de cinco metros a otros pequeños de solo unos centímetros. Mi mujer, Cristina, ha sido la encargada de armonizar todos los sonidos", aseguró el organero.

La escuela aragonesa

La restauración que ha costado 72.000 euros, ha sido sufragada en un 60% por la Diputación Provincial de Zaragoza y en lo restante a partes iguales entre el Obispado de Tarazona y el propio Ayuntamiento de Ibdes.

El órgano de la iglesia de San Miguel es un tesoro del siglo XVIII, un claro exponente de la escuela aragonesa de organistas, similar al que hay en Santo Domingo de Daroca, en La Almunia o en Cariñena. "Los órganos de la escuela aragonesa aportan un sonido peculiar, distinto a los castellanos", expuso Rainolter.

Unos sonidos que ayer se escucharon en el marco incomparable de la iglesia de San Miguel, un templo que data del siglo XVI y que al recién recuperado órgano hay que sumar otras joyas artísticas, como el retablo de la Sagrada Familia, del siglo XVII o el de la Virgen del Rosario, del XVI. Y como dice el primer edil, la idea de los responsables del Ayuntamiento es que este concierto sea solo "un punto de partida, el primero de otros muchos".