El sistema contra la sequía del Jalón esta parado desde hace 10 años

ABC (14-01-2007 )

ROBERTO PÉREZ
ZARAGOZA. El embalse de La Tranquera es, hoy por hoy, la única presa de regulación para todo el valle del Jalón. De él depende el suministro de agua a la ciudad de Calatayud, la primera en número de habitantes tras las capitales de provincia aragonesas, así como el abastecimiento a uno de los valles agrícolas históricos y más extensos de Aragón. El embalse de Mularroya está incluido en el Pacto del Agua de Aragón desde 1992 como obra a realizar, pero el proyecto está frenado. Sería el embalse intermedio que resolvería la carestía que con frecuencia aparece, cuando La Tranquera es incapaz de dar de sí para atender la demanda de todo este valle. En épocas de sequía, la situación se pone de manifiesto y, en los 90, se vivieron jornadas de tensión por las restricciones que se aplicaron en los regadíos.
Para resolver estos problemas, el Ministerio de Medio Ambiente, cuando al frente del mismo estaba José Borrell -de cuyos equipos formó parte la actual ministra Cristina Narbona- impulsó la construcción de un sistema de bombeo de aguas desde el río Jalón hasta La Tranquera. Se hizo, pero nunca se ha llegado a utilizar. Nunca, desde que se construyó, hace aproximadamente diez años.
Una obra aprobada en 1995
Esta infraestructura se incluyó en el listado de obras urgentes contra la sequía que aprobó el Consejo de Ministros el 4 de agosto de 1995. Consiste en unas balsas reguladoras dispuestas a aprovechar aguas sobrantes del Jalón en invierno. Estas balsas están en Alhama de Aragón. Allí se instaló un sistema de bombeó desde el que parte una larga tubería que lleva las aguas hasta La Tranquera. Fue una obra multimillonaria, que se llevó buena parte de los 4.000 millones de las pesetas de 1995 que asignó en aquel momento el Gobierno central para obras contra la sequía en Aragón.
La contradicción que supone el haber construido una infraestructura de este tipo sin que nunca se haya llegado a poner en funcionamiento se pone aún más de manifiesto en estos momentos. En abril del año pasado, la Junta de Gobierno de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) aprobaba el «II Protocolo de actuación en sequía en la Cuenca del Ebro». Para el valle del Jalón, ese documento establece que el sistema de elevación de aguas desde el Jalón a La Tranquera debe ser una de las primeras medidas a aplicar cuando el embalse esté en nivel de prealerta o alerta. Esos niveles se fijan a partir de unos umbrales mínimos de agua almacenada. Dichos umbrales ya se han dado en los últimos meses, en un momento en el que la falta de lluvias vuelve a dejar sus efectos en esta presa.
Ahora tiene que actualizarse
Pero, aunque se quiera poner en funcionamiento este sistema de elevación de aguas, no se puede en este momento. Según ha explicado a ABC el presidente de la Junta de Usuarios del Jalón, Jesús Ángel Lamuela, se ha comprobado que, dado el tiempo que lleva sin uso, este sistema precisa de una puesta a punto importante. Según los cálculos realizados, hará falta realizar trabajos por un importe de aproximadamente un millón y medio de euros. Habrá que licitar las obras y esperar a que se realicen, a pesar de que la infraestructura está ahí desde hace diez años y de que, desde hace casi uno, se fijó que debía ser una de las primeras herramientas a utilizar ante un bajo nivel de reservas en La Tranquera.
Así las cosas, como la época de riegos arrancará en abril, y descontando el tiempo que haría falta para poner a punto esta infraestructura, en el mejor de los casos sólo podría usarse en marzo antes de que acabe el período de riegos. Es decir, que sólo podrían obtenerse entre hectómetro y medio y dos hectómetros de agua para La Tranquera. Pero lo más probable es que se tenga que esperar a realizar estas obras y poner en marcha el sistema de elevación pasado el verano. Si se hubiera utilizado de otoño a primavera, se habrían aportado a La Tranquera unos caudales extra de unos 15 hectómetros cúbicos. La presa tiene capacidad para 83 y, en estos momentos, está al 42 por ciento; hace un año, estaba al 50 por ciento.
Ahora, en el Jalón se confía en que llueva antes de que empiece la campaña de riegos. De no llegar agua suficiente, la situación podría ser complicada.
F. SIMÓN